Restaurante El Filandón Madrid, uno más de Pescaderías Coruñesas
Recién salido del horno, o mejor al caso, de la parrilla está este Filandón, el nuevo restaurante de la familia García (Don Evaristo, y los demás) que viene a unirse a los otros dos restaurantes del grupo, O´Pazo y El Pescador, al que ya dedicamos aquí una entrada no ha mucho.
El Filandón es un tremendo restaurante de los que no se abren desde hace mucho tiempo. La verdad es que da gusto comprobar que hay empresarios en el sector que arriesgan en las circunstancias más adversas, confiando en sus modelos de negocio y en su capacidad para sacarlos adelante. Colosal (la palabrita está de moda…) restaurante orillando, casi, la M-40, en la carretera entre Fuencarral y El Pardo y muy cerca de Montecarmelo, aunque no tanto como para no permitir que el lema del restaurante sea “el campo en la ciudad“. Pío, pío. Así, en tan bucólico e idílico paraje, el restaurante ocupa el terreno en el que anteriormente estaba Casa Jaime, y decimos terreno porque es lo único que no se ha reformado, el resto, todo nuevo. La reforma se ha hecho sin reparar en gastos, como puede apreciarse en las imágenes que ilustran el post, y tiene una capacidad que ronda los 300 comensales (o más!), así que la próxima celebración o evento, ya saben dónde llevarla a cabo, aunque juran que bodas no, gracias. Grandes espacios, grandes comedores, grandes terrazas, todo grande y muy bonito, con las decoraciones a cargo de Isabel López que otra cosa no sabemos, pero montar restaurantes lo hace con el piloto automático.
En cuanto a la cocina de El Filandón, no vamos a descubrir ahora que esta gente maneja buen género en general y maravilloso pescado en particular, saltando la sorpresa en la incorporación, por primera vez en un restaurante del grupo, de un apartado de carnes, probablemente porque reunir a 300 personas al mismo tiempo y todas comiendo rodaballo y cigalas sea un espectáculo insoportable hasta para los García. Además, muchas y buenas raciones para compartir (sí, medias raciones también), ensaladas, platos de cuchara, y desde luego el buen pescado y marisco por el que todos suspiramos. Ah, y algún arrocito, también, que el domingos es lo que pide.




El sitio espectacular, eso si señores eviten el mes de Mayo esta lleno de comuniones y la verdad se convierte en un ambiente un pelin cargado .
La comida muy buena y el servicio de camareros muy bien también.
La única pega que encuentro es que los precios de los postres son CAAARIIISIIIIMOS se les ha ido la hoya, y luego un detalle un poco cutre que no tienen ningún detalle con el cliente a la hora de servirte un aperitivo al principio y al final no te ofrecen ningún chupito para terminar con los postres.
Yo creo que son detalles que deberian tener en cuenta.
Mucho lujo y un cutrerio impresentable: el primer restaurante en que me cobran un chupito de pacharan a los postres.Pescado seco,
Fuimos el día 24 de Marzo 10 personas que celebramos el 80 cumpleaños de mi Suegra, el restaurante tiene una buena pagina web donde me indicó a la perfección como llegar. Pedimos varios platos de entrantes, 5 en total, fue un error porque los entrantes están hechos para una persona, no para picar varios, eran muy escasos lo que me extrañó, estaba todo rico y llegaron los segundos que cada unos eligió el que quiso. Yo aluciné con el platazo que me pusieron para colocar en el centro un pequeño solomillo buenísimo pero en la más triste soledad, ni una patata, ni una verdura, nada de nada, es el solomillo más miserable que he comido en mi vida. las patatas fritas estaban en unos cuencos de barro y las ensaladitas (dos) que pedimos eran para hobits, cuatro lechugas con aceite. Los pescados que pidieron mis familiares como no podía ser de otra manera, exquisitos y los arroces muy abundantes. En resumen, sobresaliente en calidad, cero patatero en cantidades. Un sitio bueno para comer pescado y nada más. Si quieren cantidad y calidad cualquier restaurante de Vigo por el precio que se pagó te puedes poner como el kiko.
Media hora entre los primeros y los segundos, al pedir tres besugo uno de los platos parecía un apaño no esta acorde el servicio con el precio eso si calor mucho calor
IMPRESENTABKE la direccion del local. Ayer cenamos 9, y en una ensalada de burrata con tomate, se pidio oregano. No lo tenian . Pedimos amablemente que viniera el director y le preguntamos que pensaban hacer al futuro y ESTUPEFACTOS nos responde que SI DIOS QUIERE NO VAN a HACER NADA, que les va muy bien asi y no van a cambiar. O sea que les importa tres narices sus clientes. Ante semejante respuesta, todo sobra, ya saben señores clientes sus gustos y peticiones no importan NADA.
Efectivamente, no hay más que decir, ante ciertas cosas, como bien dices Luis, sobra cualquier comentario. Me hubiera gustado veros quejándoos enérgicamente por la ausencia de orégano para acompañar la burratta. Impagable
Las instalaciones y la decoración muy moderna y de campo a la vez. El producto excelente.El servicio muy correcto. Un establecimiento que empieza con muy buen pie. Cenamos. Muy agradable el ambiente con las hogueras fuera y las chimeneas. Los entrantes a precios razonables y con posibilidad de medias raciones, los segundos ya más caros, por la calidad. Muy muy recomendable.
El sitio es bonito, la comida no es barata 90 euros pareja,no cuidan los detalles, pides un chupetón te traen un dedal, dejas una Romina de 10 euros y al salir te paran como un delincuente y te dicen no han pagado ” las copas” por tres dedales te cobran 12 euros, es un detalle muy guarro y encima se lo dices a la encargada y te dice que son coruñesas que es calidad y que estamos muy mal acostumbrados,maque no tienen r que invitara a copas…señorita dedales….no volveré , no saben cuidar al cliente…
Hoy hemos comido en el Filandón y ha sido estupendo, el día ha acompañado y a todos nos ha parecido un sitio recomendable, buenas raciones para compartir y muy buenos todos los segundos. Para conocerlo y contarlo.