Marbella, en la zona norte de Madrid
Estamos hablando de un restaurante marisquería en el barrio de Chamartín, con una clientela ya hecha después de varias décadas de existencia. Cuenta con muy buena materia prima así como un servicio a destacar hoy en día. En los meses de verano tiene una terraza semi cerrada en la calle que es muy agradable. Merece la pena probar sus mariscos y los pescados en sus diferentes forma de elaboración.
Si no se quiere exceder demasiado tiene una ensaladilla rusa digna de elogio.
Otro quenco de la saga familiar
Restaurante que merece la pena visitar, es del estilo de cocina del inicial quenco de la calle Alberto Alcocer, es decir tradicional con ciertos toques renovadores e influencia de lo alimentos de temporada. Decorada con gran luminosidad y un servicio mas que aceptable para lo que nos podemos encontrar hoy en dia. Destacaría en cuanto a platos las anchoas, muy suaves y muy bien presentadas junto con pan tostado y un poco de tomate. Croquetas caseras de jamón, con una bechamel ligera. Muy bien hecha la fritura de cualquier pececillo que se quiera pedir. En cuanto a sugerencias tenían una tortilla a la marinera muy buena y jugosa, alcachofas con langostinos y ralladura de foie, espárragos gratinados con queso, y unos jugosos tacos de merluza con choco.
Ya no quedaba mucho hueco para los postres pero solicitaron en la mesa un cremoso arroz con leche espolvoreado de canela.