Tanta, low cost peruano

Restaurante TartánTanta es el nuevo proyecto de Gastón Acurio (y de sus socios locales, los hermanos Aramburu) en Madrid, y la consecuencia lógica del éxito de la versión castiza de Astrid & Gastón, a su vez prueba fetén del interés que por estos pagos suscita la gastronomía Leer más »

Cena con baile, muy divertido.

Yo fui con un grupo de 6 amigas y nos divertimos mucho.
La cena buena, y la relación calidad-precio me pareció más que razonable. El servicio profesional y eficaz.
Lo mejor es que, sobre las 23.30, se subió un grupo de música al escenario (una zona de 2 metros cuadrados algo más elevada en una esquina) y empezó a tocar versiones de clásicos del rock’nroll.
Todo el mundo se lanzó a bailar, porque aquí la gente viene para eso: para cenar con un grupo de amigos y luego echarse unos bailes.
Así que nada de esos “preliminares madrileños” de ponerse morado a copas y mirar de reojo hasta que la gente se lanza a bailar. Aquí se viene a pasárselo bien y sin vergüenzas.
Y encima las copas buenas, nada de garrafón!
Pegas: cuesta un poco encontrarlo y hay mucho ruido, en la mesa tienes que estar a gritos.

Una merecida visita

Es un pequeño restaurante ya que no tiene mas de siete u ocho mesas ubicado en pleno Barrio de Chamberí. Una cocina casera con ciertos toques de renovación. Lo dirige un matrimonio que con gran ilusión atiende al comensal. Sou unos precios comedidos, y hoy en dia es digno de agradecer tal y como están las cosas… De la carta desctacaría platos como las colitas crujientes de langostinos, las migas con trompetas de la muerte, unas albóndigas con varias clases de setas ( dignas de alabanza) y un sabroso tartar de bonito. Los postres son todos caseros, un ruso muy fino que aunque no es el clásico de Zuricalday bien merece una cata, trufas, tiramisú. Carta de vinos acorde al local. Totalmente recomendable

Zaranda D.E.P.

El estupendo Zaranda, uno de los grandes restaurantes madrileños, poseedor de Leer más »

Asia Cuzco, un buen asiático

Una agradable visita a este restaurante asiatico situado al lado del Palacio de hielo de Madrid. Tiene una agradable terrraza en la entrada que proximamente se podra disfrutar. Local con clara connotación asiatica y para los no fumadores una gran noticia ya que tiene una clara separación de los espacios. Ofrecen dos menús uno con mezcla de chino y japo y otro chino fundamentalmente. El servicio es muy bueno y con ganas de agradar en todo momento. Nosotros probamos el menu mezlca de chino y japo y la verdad nos gustaron mucho los dos. En caso de elegir comer a la carta tiene muy buenas opciones entre ellas el pato crujiente.Muy buena relación calidad precio. Muy buena opción para comer por la zona… totalmente recomendable.