El Babero,cocina de mercado en Las Tablas

El Babero un restaurante de reciente apertura en la zona Norte de Madrid. Su propietaria Cuchy Pérez ha puesto con gran cariño su local y que con infinidad de detalles como la vajilla muy original, los delantes usados por la misma con telas de toda la vida ,así como la decoración en tonos blancos y grises que con gran colorido por parte de las sillas le dan un aire muy retro al local. El servicio de la sala se puede decir que es muy agradable ya que con gran disposición reciben al cliente y atienden con acierto al público, que al mediodía como pude comprobar y me corroboró la propietaria esta lleno de comidas de empresa. En cambio las noches de jueves a sábados al hacer un cambio de carta mas bíen de picoteo y con opción a probar su carta de cocktails le da una aire mas desenfadado al restaurante. La carta tiene platos de toda la vida como son las lentejas con chorizo y morcilla que ofrecen con un plato de piparras para quien le quiera dar una alegría la plato, buen producto en platos como el secreto ibérico, los calamares en su tinta con arroz, o bien el lenguado a la plancha. Todos los días en función del mercado ofrecen tres o cuatro platos fuera de carta.El restaurante promete,resulta novedoso y original en la zona.

Un restaurante llamado tartán, dará mucho que hablar.

Este local innovador por los cuatro costados que ha sido inaugurado con gran tesón por parte de su propietario Javier Muñoz Calero, joven restaurador que se ha ido haciendo un hueco en el sector de la restauración desde hace tiempo en Madrid.

El local es de lo mas original desde su entrada como si de una casa de campo se tratara hasta sus interiores divididos en dos plantas con gran estilo y gusto por parte del decorador. Lo más característico del local es la tela con que están decoradas todas las mesas y que dan nombre al restaurante: el famoso tartán.

La cocina pone a disposición una parte que ofrece picoteo de latas de ventrescas,etc..,quesos así como una gran variedad de embutidos delicatessen o la parte de cocina propiamente dicha con una carta original en todos los sentidos, tanto por su forma de llegar al cliente: una hojas dispuestas en una libretilla dividida según las entradas, primeros, segundo y postres que se van clasificando según su elaboración. El servicio se caracteriza por su juventud lo que da un aire muy informal y desenfadado al local. A las mesas llegan varios tipos de panes así como regañás grandes y diferentes tipos de grisines sabrosos y crujientes enfundados en unos sacos muy originales.
Entre las entradas que probamos me gustaría destacar una ensaladilla rusa casi líquida que llega servida de forma original en un vaso amplio. Los chips de alcachofas crujientes con aceitunas negras o unos langostinos fritos con salsa romescu. De entre los segundos destacaría el atún rojo en tacos, el salmón confitado vuelta y vuelta o los huevos a baja temperatura con puré de patata y butifarra. Como se puede comprobar son platos con cierto toque de creatividad por parte de Javier pero que resultan de lo mas agradecidos en el paladar. Yo creo que no merece la pena continuar nada como comprobarlo con una visita a este local recién llegado a la capital y que seguro que va a dar mucho que hablar. Un servicio muy agradable y que con gran disposición atienden al comensal. Buena relación calidad precio. Enhorabuena Javier

Sudestada en Ponzano

Dicen que no hay mal que dure 100 años, y automáticamente alguien salta y responde Leer más »

El Atelier D’Enrich, Víctor se reinventa

Bar Tomate MadridDe la determinación absoluta de Víctor Enrich por triunfar en el negocio de la restauración ya no puede caber duda alguna. Una determinación que llevó al personaje, hasta entonces completamente ajeno al sector hostelero, a abrir su Enrich a finales de 2005, ofertando una cocina Leer más »

Zara y sus daikiris

Como restaurante no vale mucho, pero en lo que Zara es insuperable es en los daikiris, de fresa, plátano o limón, estos últimos los mejores. Cocina “cubana” sencilla: pollo frito, arroz, frijoles, nada del otro barrio. Atiende la dueña, muy simpática, y su marido, sufridor de la simpatía de su mujer. Un sitio gracioso para ir de vez en cuando con amigos o si tienes un interés especial en emborrachar a alguien en concreto.