Ni Hao otro chino más, en el Pinar de Chamartín

Ante la gran avalancha de restaurantes asiáticos, en este caso chino que han llegado a la ciudad hemos tenido la enorme suerte o desgracia de encontrarnos con verdaderos horrores donde sentarnos a probar dicha cocina. Hoy acabo de conocer uno de esos restaurantes donde realmente te hace no volver….. cantidades de comida exageradas donde lo único que quieren es llenar esos estómagos, sin importarles un ápice lo que estan sirviendo al comensal. Los rollitos uno de sus platos estrella, son una especie de argamasa difícil de digerir y diferenciar tanto si son los rollos vietnamitas como los vegetales. Los segundos platos tanto el arroz frito con gambas, como el pollo con setas y bambú no sabría ni como calificarlos, en fin yo creo que está todo dicho en cuanto a mi experiencia personal se refiere en dicho local…

Sudestada en Ponzano

Dicen que no hay mal que dure 100 años, y automáticamente alguien salta y responde Leer más »

Bastante desagradable

Horrorosa la iluminación hasta hacerse desagrdable, el sushi y los makis malos de solemnidad, la sopa, fría y los noodles pasados, un montón de orientales despistados y de mala leche, la cinta que debería llevar los platos se atasca, los precios caros para lo que se come, y como yo no quería ir no me quedó más remedio que soltar el “yo lo avisé” con lo que la compaña me miró con caras de perro pero no pudieron decir nada. Mejor el mcdonald´s que está al lado

Un japo muy especial

La apertura de este local en la calle Viriato va a ser un gran referente de la cocina nipona en la capital. Pedro Espina su propietario inicio su época en la hostelería con el Tsunami.Con el tiempo ha decidido montar este pequeño restaurante en el barrio de Chamberí. Tiene un menú degustación con ocho o diez platos, pero decidimos directamente seleccionar según lo que nos habían recomendado. El tartare de atún es espectacular, la calidad de los pescados son excelentes¡¡¡. Los niguiris que elegimos de pez mantequilla y de anchoa exquisitos con un arroz en su punto y una presentación fantástica. Los crunchy rolls y los sushis imposible decidirse por cual estaba mejor, asi que como conclusión nada mejor que acercarse para disfrutar de un gran templo de la cocina nipona en la capital y que esta en constante renovación de las tradiciones gastronómicas del país.

Un gran oriental

Ante el aluvión de orientales que ha ido llegando a la capital y los que he podido visitar yo he de decir que ha sido una visita realmente positiva. Desde el punto de vista gastronómico excelente, unos rollitos sublimes nada que ver a los que estamos acostumbrados, los vietnamitas como los orientales, unos won ton de vieiras crujientes y acompañados de una salsa un tanto picante. El pato lacado en dos versiones con los creppes y la salsa hoisin, o acompañados de verduras. Los arroces y tallarines en sus diferentes variedades y en un punto de cocción fantástico. El servicio extraordinario  y con ganas de agradar, algo tan poco habitual en este momento.