Un nuevo descubrimiento
He descubierto hace poco este restaurante y la verdad es que estoy encantado , ya he ido varias veces y a cada cual mejor. la comida estupenda, el trato inmejorable y el precio bastante acorde con todo, lo recomiendo de verdad visitarlo.
No te despistes Jose
Después de unos cuantos meses estuve el sábado y los entrantes muy buenos, los pescados regulín y el postre bien. Ojo no bajemos el listón.
Qué pena
Qué pena que en el sitio tan bueno y tan bonito que está puedan dar tan mal de comer. Un auténtico desastre con una relacion calidad/precio muy mala.
El bar muy agradable y bien servido
Uno de los mejores de Madrid
El viernes pasado fui por primera vez a este fantástico Don Lay, y desde luego volveré, cuantas más veces, mejor. Aunque está clasificado como restaurante “chino”, se parece a lo que en España se conoce como tal igual igual que un huevo a una castaña: nada, cero, rian. Empezando por la decoración (nada del otro mundo, pero tampoco nada de dragones o pagodas rojas), continuando con el servicio (amable y muy profesional) y terminando por la cocina, sorprendente, divertida, variada, suculenta, atrevida, riquísima. Tomamos un menú degustación (el caro, 30 €) que fue una auténtica fiesta, una gozada. Los chefs de muchos restaurantes de postín y algunos críticos deberían darse una vuelta por el Paseo de Extremadura (número 30 para más señas) para que se les bajaran los humos y asumieran que la verdadera cocina no lleva adjetivos, si acaso el de buena (cocina). Recomendable, mucho, todo. Uno de los mejores restaurantes de madrid.
Restaurante Coque
Optamos con una comida para conocer este restaurante. Una vez allí, no nos decantamos por un primero y un segundo porque nos apetecía probar un poquito mas de la cocina de un “mediático” como es Mario Sandoval y decidimos ver qué nos deparaba el menú “Paisajes de Madrid” con sus 24 “degustaciones”. La verdad es que fue una velada estupenda porque el servicio es amabílisimo, porque nos explicaron con todo detalle que teniamos delante en cada momento y también, lógicamente, porque los platos fueron de nuestro agrado salvo un par de excepciones como un plato en el que se mezclan los productos de mar y cuyo nombre no recuerdo ahora mismo (pero sin el que yo hubiera pasado divinamente), después llego el cochinillo lacado con esa piel tan crujiente…