Terrible

La comida, la que habia disponible, (no toda la carta) bien, el servivio terrible, te llenan la copa de vino casi hasta arriba y tienes que solicitar el pan hasta 3 veces.
Una alocada jefa de sala dando voces al personal y corriendo de aqui para alla, nos ofrecio el mismo vino a todas las mesas(muy corriente por cierto) ya que no te dejan la carta de vinos, luego comprendimos porque, en otra mesa pidieron la carta de vinos y tuvieron que elegir hasta en 7 ocasiones ya que no tenian casi ninguno de la carta, lo mismo paso con los postres de todos solo habia 3 disponibles, nos pidieron disculpas insistentemente incluso llego a ser molesto y nos invitaron a una copa e insistian en otra, incluso se llego a sentar con nosotros la encargada una tal \\\”Concha\\\” que nos conto obra y milagros sin venir a cuento, un bochorno, no vovemos mas.

Ramsés, tiene truco con las reservas no volveré.

Reserve para comer en el restaurante un Sabado por la mañana para una importante comida de negocios.
Me dejaron tirado en el Petit (brunch) con mi Cliente porque la “cocina se les habia estropeado”.
La verdad: No abrieron el salon principal por falta de clientela.
Una decepcion para mi y mi invitado. Nunca jamas volvere o lo recomendaré.
Ojo si haceis reservas para comer

Excelente

Lástima que lleve el titulo de pizzeria, pues habiendo observado al resto de la clientela , lo menos solicitado son las pizzas que aunque exquisitas no hacen sombra ni por asomo a la grandiosa cocina.Realizada por un joven chef de larga trayectoria profesional, no en vano fue el chef que encumbro al ya desaparecido DA CLAUDI en Barbara de Braganza, el chef Gennaro Iovine, traslada los sabores transalpinos combinándolos con una excelente ejecución de platos de autor que bien merecen otra ubicación en Madrid capital. No dudeis en probar , con seguridad es un local por redeescubrir para el público gourmet. test

León viejo y achacoso

Berrinche inesperado con el Viejo León al que hacía muchos años que no iba. Tenía un buen recuerdo pero esta visita lo ha borrado. O he cambiado yo o el tiempo ha hecho estragos en este sitio. El restaurante y la cocina están ajadas y descuidadas. Sopa de cebolla lamentable, caracoles terroríficos, steak tartare penoso, el chateaubriand muy regular, los precios, desmadrados. Por debajo de un nivel aceptable. Una pena.

Más empanada que tomate

Menuda empanada tienen los empleados y camareros del bar tomate, a mi no me han parecido chulos, más bien desorientados y muy poco profesionales, mucho supervisor supervisando el caos que organizan. El local es resultón, la verdad, la comida que sirven, anodina y sin carácter pero se deja comer. Sitio pijillo que funcionará hasta que los pijillos se pispen de que pueden comer mejor y más barato en otros sitios. En resumen, para ir a conocerlo y no volver mucho. Me parece que estos tíos de tragaluz se han equivocado de negocio y de momento.