TODO POR LA PASTA

Andrea Tumbarello es un economista italiano que dejó su profesión para hacerse cargo de la cocina de Don Giovanni, una modesta trattoria situada a espaldas de la plaza de Mariano de Cavia. En poco tiempo ha conseguido convertirla en una referencia fundamental para disfrutar la mejor cocina italiana en Madrid.

Porque esta casa es hoy por hoy la mejor dirección de Madrid para comer pasta, de la que se ofrecen setenta tipos distintos, desde unos espaguetis a la carbonara hasta las rellenas como los panciotti de speck. El aspecto exterior de Don Giovanni no invita precisamente a entrar al restaurante, pero una vez dentro, entre mesas abigarradas y ambiente ruidoso, la cosa vale la pena.

Empezando por el servicio de sala, muy informal pero extraordinariamente amable y pendiente de los detalles. Andrea domina estas pastas y domina las salsas que las acompañan. La boloñesa es magnífica, lo mismo que la pesto. No dejen tampoco de probar la lasaña della mamma, pura autenticidad, ni los ravioli de corzo o de espinacas.

Para abrir boca, la burrata, ese peculiar queso fresco italiano, es siempre de gran calidad. Se puede acompañar con un pan de ajo extrafino y crujiente. No está mal el provolone ahumado, y algo más flojitas las berenjenas al parmesano. Hay también varias pizzas de masa fina, que han mejorado bastante desde las iniciales, aunque todavía no son las mejores de Madrid. Buen apartado de ensaladas, desde la tradicional caprese hasta una llamada fantasía con espinacas, rúcula, canónigos, parmesano, queso de cabra y aceite de helado de oliva, algo confusa en sus sabores.

Postres caseros tradicionales, con un tiramisú de lujo y una regular panna cotta, entre otras opciones como el correcto brownie (5,90).

La carta de vinos ha mejorado de forma espectacular en los últimos meses y ahora ofrece una completa y atractiva representación de caldos italianos.