Casa Hortensia, borrado de la lista

Con cierta pena hemos decidido no volver jamás a Casa Hortensia para no tener que aguantar de nuevo las formas intolerables del personal y muy especialmente del que parece ser el patrón del restaurante. La verdad es que es una lástima, porque Casa Hortensia es un sitio que merecería la pena, por su buena cocina tradicional y sus precios ajustados, y si no fuera por los elementos mencionados y sus modales tabernarios que consiguieron hacer de nuestra última visita una pesadilla que no se repetirá, afortunadamente. La cosa empezó nada más llegar: a pesar de realizar la reserva con mención explícita de que acudiríamos con niños pequeños y un carrito, en cuanto nos vieron aparecer empezaron los problemas y las pegas, alegando que si se va con niños y carrito había que avisar. Peregrinaje por distintas mesas, a cada cuál peor que la anterior, suponemos que buscando asignarnos el rincón más desagradable, una difícil elección en Casa Hortensia, restaurantes  feo y caótico donde los haya. Mucho hubo que insistir para que comprobaran la reserva en la que, efectivamente, figuraba la mención al carrito de las narices y a los angelitos que siempre nos acompañan. ¿Arreglado el equívoco? ¿Disculpas y aquí no ha pasado nada? No es el estilo del patrón, no.  Lo que hasta entonces había sido el mero trato descortés de un maleducado pasó a ser casi agresivo, chulesco y faltón. Íbamos a comer porque no nos podía echar vino a decir. Veinte minutos después de llegar conseguimos sentarnos en una mesa, más que nada porque a esas horas, todos los que éramos y en el centro de Madrid, no íbamos a encontrar otro sitio para comer. A lo largo del almuerzo, el trato de los camareros fue desagradable y muy poco profesional, con constantes olvidos, retrasos y equivocaciones, justo lo contrario de todas las veces anteriores (unas cuantas) en las que habíamos comido en el restaurante. Si pretendían hacernos pasar un mal rato la verdad es que lo consiguieron. Y por el mismo precio han perdido como clientes a los componentes de tres familias con unas ganas locas de buscar prosélitos para la causa, como se puede apreciar. Al que vaya a Casa Hortensia le deseamos suerte.

21 comentarios en “Casa Hortensia, borrado de la lista

  1. Es lamentable como ponen a Casa Hortensia por un incidente con niños que ya me gustaría conocer en detalle los pormenores del mismo. No presumo que los niños puedan alborotar, tengo dos, pero si conozco del riesgo que se corre en un local cuando están mal educados. Que son unos soles para sus padres pero un coñazo para el resto de los comensales. Ten un local y pasa por situaciones como para poder decidir si puedes actuar con las armas que puedas tener a tu alcance. Si son condescendientes contigo, ahí estas todos los días para darles tu coñazo.

    • Rosa Mari, para conocer los detalles del “incidente” sólo tiene que leer lo escrito. En cuanto a sus niños, al contrario que Vd., no pongo en duda sus palabras y estoy seguro que son unos perfectos maleducados.Lo siento mucho, la educación de los hijos es tarea complicada y a menudo fallida. Le recomiendo paciencia y resignación. Afortunadamente los míos ya están creciditos, pero siempre han sido unos niños tranquilos, educados y cariñosos con todo el mundo. En cuanto a la última parte de su comentario la entiendo a medias y mal, por lo que parece se dedica Vd. a la hostelería, seguro que con provecho.

      Suyo afectísimo,

      Lex

  2. Los nińos son para llevarlos al burguer a la pizzería del barrio (cada uno a la suya) o, lo mejor para ellos, darles de comer en casa con paciencia y cariño.
    No son para molestar a los demás, ni para castigar, como excusa, a ningún restaurante.
    Y que conste que todos los hemos tenido y educado…
    Atte.
    Carlos Eduardo

    • Estimado Carlos Eduardo, apreciaciaciones como la suya mueven a la melancolía y a pensamientos trascendentales (más o menos) del tipo “vaya suerte que han tenido mis hijos de caer donde han caído y no en casa de este batracio” o “el destino de todos nosotros está determinado en gran medida por el lugar en el que te toca nacer y educarte”. Pura ley de vida. De verdad que lo siento mucho por sus hijos, no me cabe duda de que las ideas que ha compartido aquí son las que ha transmitido a esos pobrecitos. Y ya que ha tenido la gentileza de comentar mi experiencia, le pago su deferencia con un consejo: búsquese ya, mejor hoy que mañana, algún curso intensivo de lectura comprensiva o como lo llamen ahora. Vd. necesita con urgencia poder llegar a entender e interpretar lo que lee. ¿En qué parte de mi narración de lo sucedido hay la más remota alusión al comportamiento de los niños que nos acompañaban?. Si sólo escribí sobre los bestias del restaurante, hombre…

  3. hay niños y niños, y los hay educadísimos, mucho más que algunos señores sin educación que se ponen a hablar en voz tan alta en la mesa que los tiene que escuchar todo el restaurante. Mis hijos no van al burguer, como aconseja uno de los comentaristas, suelen ir a buenos restaurantes y es horrible lo que ha pasado en casa Hortensia. Yo me habría ido de allí. Menudos modales.

  4. Casa Hortensia es un gran restaurante, siempre está lleno y no tiene necesidad de cargar con familias molestas, cuyas maleducadas crías tenemos que soportar el resto. Sr. padre indignado, háganos un favor a todos y siga haciendo esa propaganda para que no vayan personas como ustedes, el resto de clientes se lo agradecerán.

  5. TOTALMENTE DE ACUERDO!!! LES ADJUNTO MI INCIDENTE…

    Estoy muy decepcionada con esta sidrería… Solía ir de vez en cuando, sobretodo antes de la renovación. El servicio era amable y campechano, nos mostraban como servir sidra, siempre con una sonrisa, comida buena y ambiente muy agradable. Sin embargo, recibí un lamentable servicio esta última vez, eramos 4 y como había mucha gente y justo se quedó libre una mesa de dos nos instalaron allí, sin ningún problema para nosotros. Cuando la mesa de al lado de 4 se quedó libre, consulte al camarero (si se puede dar esa categoría a alguien que no le interesa lo mas mínimo su trabajo…), si podíamos cambiarnos de mesa ya que había dos personas de pie. El desagradable “camarero”, me dijo que no podía ser porque ya había ofrecido la mesa a las siguientes personas que esperaban (cosa que se puede entender…), le dije que lo entendía pero que había dos personas de pie y llegamos antes…, y él dijo, “es su problema, han aceptado sentarse en una mesa de dos, asique si quieren sentarse todos tendrán que buscar las sillas”, obviamente no había sillas libres, y así se lo indique al “camarero”, y me contesto “ese no es mi problema…”. No me fui inmediatamente porque, como solía hacer, había llevado a unos amigos extranjeros que estaban cansados y querían comer, no era el momento de dar espectáculos, pero en cuanto pase nuevamente por ese lugar pasare para dejar una bonita reclamación… Asique esperamos la comida, unas patatas bravas (que eran fritas y no bravas), una tabla de quesos bastante escasa, y una tortilla que llego media hora más tarde. La comida no estaba mala, aunque no era nada especial ni autentico, como antiguamente era esta sidrería… Pero principalmente, me parece INACEPTABLE el servicio al cliente, como profesional del turismo y el servicio al cliente, me parece una vergüenza que personas como este “chico”, tenga un trabajo que no llevan a cabo con eficiencia ni respeto, cuando desgraciadamente hay muchas personas en España que buscan una oportunidad y no tienen posibilidad a acceder a puestos de trabajo, mientras este muchacho desprecia a clientes que están dándole de comer. INDIGNANTE!!!! En mi modesta opinión, les aconsejaría a los dueños que presten atención a la hora de contratar a sus empleados porque eso puede ir poco a poco perjudicando a su negocio. Ir a un restaurante no es todo acerca de la comida, los clientes pagan por la comida, pero también por un servicio, y la falta de respeto es INACEPTABLE!!!
    Una pena que un sitio que tenía tanto encanto se haya convertido en un sitio tan desagradable, obviamente no tengo ningún interés de volver, de llevar a mis amigos españoles o extranjeros, y esa queja se trasmitirá de unos a otros para evitar que pasen malos momentos en sitios como este.

  6. A quién se le ocurre llevar a un restaurante que se sabe que está siempre lleno por la buena calidad de sus productos, a unos niños con los carritos, la cuna, la bañera, los biberones, es como si pretendes entrar el primer día de las rebajas en el corte inglés con todo el equipo de bebés, lo más probable es que te pisen y te pasen por encima, eso sin contar el coñazo de los niños llorando, cagandose, corriendo y dando el coñazo al resto de clientes mientras comen, etc. ¿queréis encima comprensión?. Te recomiendo que los dejes con los abuelos y así el 99% de los clientes podremos disfrutar de una deliciosa comida, sin tener que padecer a tus hijos, que son tuyos, y no de los demás.

  7. No puedo creer lo que estoy leyendo yo conozco Casa Hortensia desde que era pequeña, pues iba con mis padres y de verdad me parece alucinante lo que cuentan, sobre todo la mala educacion y chuleria del dueño, creo que algo paso, si, pero me gustaria haber estado presente, no creo que esto sea como se cuenta, solo decir que es el mejor restaurante asturiano de Madrid y al que no le guste, que no vaya, ya tiene clientes de toda la vida y le sobran, y jamas todos esos clientes hemos visto en el dueño ni chuleria, ni malas formas, ni malas caras ni nada, y la comida es excepcional.

  8. No he llegado a ir y creo que no iré nunca…
    A mi también entiendo que me la ha jugado esa persona de la que no hablan muy bien.
    Reservo mesa a primeros de Octubre para una comida en Noviembre. 12 personas, y llamare para confirmar numero exacto el lunes de esa semana.
    Que raro, que me llamen el sábado anterior a las 15.30, que su reserva del sábado siguiente ya está ocupado..
    Primero , no me creo que hayan apuntado mal la reserva de día
    Segundo, no me creo que a lo largo de la semana, no llamen para confirmar una mesa de 12 y esperen al mismo sabado , y decir ¿donde están? y ni eso..llamaron directamente para cancelar la reserva. Sabían perfectamente lo que hacían.
    Tercero, muy malas maneras, su palabra contra la mía…etc, etc

    Conclusión: Le salío un compromiso que no podía rechazar, de hecho se le escapo que todos los sabados finales de mes tienen una comida de peñas y anulo la reserva al primero que pudo.

    Recomendación : no organicen comidas allí porque en cualquier momento le cancelan la reserva.

  9. He comido allí 6 o 7 veces y siempre nos han atendido muy bien, cuando nos ha sobrado merluza con amabilidad nos la han preparado para llevar.. Eso sí conviene pedir con prudencia ya que las raciones son abundantes.

    Lo recomiendo.

  10. No he acudido nunca a éste restaurante y como me han hablado de el, pensaba acercarme…
    Me he quedado perpleja con los comentarios que vierten aquí algunas personas. No tengo hijos, pero ( hasta aquí podíamos llegar) veo más que lógico que los padres tengan derecho a salir e ir al restaurante de su elección, siempre respetando a los demás clientes, y máxime señalando que hicieron una reserva ( es en ése momento cuando quien les atendió la llamada debió advertirles de buenas maneras que quizá por las características del local, no fuese el sitio más apropiado para salir con pequeños). Pero de ningún modo creo que debamos defender o amparar un comportamiento ofensivo.
    Señores a los que les molestan los niños; y si acuden con alguien en silla de ruedas, también estorba?
    A ver si aprendemos todos a ampliar nuestras miras, a ser más tolerantes y más felices!!!!
    Que disfruten de un buen día!

  11. De verdad que no doy crédito… cómo se puede desvirtuar un comentario.
    Quien esté deseoso de poner quejas sobre niños que busque un foro adecuado. Estoy totalmente de acuerdo con Lex: urge un curso intensivo de comprensión lectora. No tengo hijos y desde luego que me gusta comer tranquilamente si voy a un restaurante, tanto si hay niños al lado (tarea de las familias a su cargo) como si hay un gritón “subidito de vino” vociferando sus hazañas (de quien es la tarea de bajarle el tono????), pero desde luego, lo que si pido es que el personal del local sea amable y trate a los clientes con cortesía. Creo que no es mucho pedir. ¡¡ale, al cursito de comprensión!!!

  12. Me quedo helada con algunos comentarios!! a los taberneros y taberneras que hablan asi de los niños y bebes espero que nunca tengan hijos y se dediquen a eso, a seguir bebiendo y comiendo en antros donde no se respetan las familias. Seguro que también OS molestan los mayores en vuestras comilonas de juventud pero reflexionar pues fuisteis niños y seréis mayores.

  13. No me extraña el éxito de podemos en Madrid. Con los comentarios que he leído, tergiversando un comportamiento de unos niños de los que no se ha comentado nada.¡’Animales!, esos niños pagaran vuestra jubilación el día de mañana .Estaba buscando Casa Hortensia, ya que me lo habían recomendado y he chocado con esta pagina. No pienso ir. No por el trato de los camareros, sino por la clientela con la que puedo y no quiero coincidir.

    • Si en Madrid gana tal o cual partido, no tiene en absoluto nada que ver con que te atiendan cortesmente en un restaurante. No se a que viene dicho comentario cuando de lo que se trata es de si te gusta o no te gusta. Imagino que cada uno tendrá su opinión, pero, por favor, no mezclemos las cosas. Hay que ser estúpido para hacer un comentario así en un foro de restaurantes. En cuanto a lo de los niños, por poco que te apetezca cargar con ellos, no tienes más remedio. No pretendamos que la gente se quede aíslada en su casa y sin moverse para no molestar. A mí también me molestan otras muchas cosas, hablar chillando, ser un maleducado, querer imponer tu opinión, etc.

  14. Lamento que alguien hable mal de este restaurante llevo años repitiendo con la familia y montones de amigos, nunca he presenciado mal trato a nadie. Por lo que no creo su comentario.

  15. totalemente de acuerdo los camareros son de lo peor que he visto en tiempo y como dices el que parece ser el patrón es un maleducado como nunca vi en sus formas stuve ayer mismo y mi experiencia fue la siguiente

    la comida no estaba mal del todo, pero resulto lamentable que al acabar la cena y en la sobremesa tomando un gin tonic, nos levantaran de la mesa con la frase “a ver si vamos abreviando que hay que cerrar” y encima ya habíamos dejado 10€ de propina, el personal y el servicio es lamentable el tipo que nos dejo la perlita de frase aún se encaró con nosotros y todo, no pienso volver

  16. Lamentable lo que hay que leer por aquí… Soy soltero y sin hijos así que creo que mi opinión es más justa de lo que pudiera parecer…

    ¿Qué es eso de querer restringir a los matrimonios con hijos a las pizzerias? ¿Qué es eso de que “Casa Hortensia es un sitio con mucho éxito y no necesita parejas con niños pequeños? ¿Pero ustedes de qué clase de sociedad nazi se han escapado que quieren meter la gente en guetos? A mi unos niños maleducados me molestan como a todos, pero es tarea de los padres educarlos… Y hay niños que francamente se portan muy bien en los restaurantes, pero aunque no fuera así ustedes no son NADIE para decirles donde tienen o no que comer. Si a los dueños de Casa Hortensia no les gustan los niños que lo digan claramente ANTES de reservar. Sería lamentable, pero no habría nada que reprochar. Esos padres reservaron y pagaron (buen dinero, incluidos los niños) así que estaban en su pleno derecho a ser tratados con dignidad y respeto.

    Este incidente es penoso, lamentable y vergonzoso en una sociedad democrática como la nuestra, y absolutamente injustificable para cualquiera con 2 dedos de frente. El que los justifica, de verdad, es un miserable, así de claro. No es una opinión, es un hecho: no hay ningún derecho a tratar a nadie así y el que opine lo contrario no está preparado para vivir entre seres civilizados.

    Dicho esto, y para que quede bien clara mi objetividad: cuando fui yo comí un poco caro pero extraordinariamente (cantidad y calidad). Increíble fabada y arroz con leche, es un sitio al que sinceramente quiero volver… Pero por favor, una cosa no quita la otra, no justifiquemos lo injustificable y menos con faltas de educación (señor de “a chuparla”)

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