Una merecida visita

Es un pequeño restaurante ya que no tiene mas de siete u ocho mesas ubicado en pleno Barrio de Chamberí. Una cocina casera con ciertos toques de renovación. Lo dirige un matrimonio que con gran ilusión atiende al comensal. Sou unos precios comedidos, y hoy en dia es digno de agradecer tal y como están las cosas… De la carta desctacaría platos como las colitas crujientes de langostinos, las migas con trompetas de la muerte, unas albóndigas con varias clases de setas ( dignas de alabanza) y un sabroso tartar de bonito. Los postres son todos caseros, un ruso muy fino que aunque no es el clásico de Zuricalday bien merece una cata, trufas, tiramisú. Carta de vinos acorde al local. Totalmente recomendable

RECOVECO

Restaurante | €€€€€€
30 opiniones
Calle Raimundo Lulio, 24 Madrid
+34 914 45 26 80
Cocina: TradicionalMediterranea

3 comments on “Una merecida visita

  1. No volvería a ir aunque me invitasen. No sé si influiría el hecho de que éramos muchos, pero el trató dejó bastante que desear: malas caras cada vez que pedías una bebida y larga espera (a veces había que pedir lo mismo unas cuantas veces), te tiraban la chaqueta y el bolso de la silla cada vez que te servían sin pedir disculpas por ello y, por si fuera poco, después de haber acordado el precio del menú por teléfono y cerrarlo, nos cobraron de más con todos los platos y las bebidas por separado.
    A ello hay que sumar que por la noche bastantes nos pusimos malos del estómago y, lo más surrealista de todo, es que la dueña nos acusó de haber robado una chaleco suyo.
    No tengo palabras para seguir, no se lo recomendaría a nadie, muy al contrario…

  2. A mí me gustó mucho, sobre todo por la relación calidad-precio. Y el trato, muy natural y amable.

    Fui hace poco con 5 amigas. Nos sentaron en la mesa de la entrada, así que casi estábamos en un reservado, fenomenal porque no había tanto ruido como en el comedor y nos oíamos de una punta a otra de la mesa (cosa cada vez más difícil, los restaurantes en Madrid son siempre ruidosísimos).

    Lo que más me gustó fueron las albóndigas de otoño (con una mezcla de setas, muy sabrosas), el tartar de atún (buenísimo), las bolitas de foie crujientes y el tiramisú. Pedimos varias cosas para picar y luego un plato cada una, más 2 botellas de vino, agua, un par de postres y un par de cafés = 20 y tantos cada una!!!

    Merece la pena tener que esperar un poco, ahora es muy difícil cenar en Madrid a ese precio y tan bien y en un sitio tan agradable.

  3. Pues yo fui con unos amigos hace tiempo y he de decir que el artículo hace honor al restaurante. Muy cuco, pequeño y familiar. Puede resultar agobiante por el escaso espacio, e incluso aburrido por la lentitud en la entrega de los platos, pero la comida y el trato merecen la pena. Los platos tienen pinta de hacerlos en el momento y la educación es exquisita, lo cual choca con la ultima opinión.

    En definitiva:

    – espacio, decoración, etc. regular, pero te olvidas en buena compañía.
    – trato: inmejorable, salvo la lentitud.
    – comida: buenisima.

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