Me esperaba más
Restaurante mono sin más, no hay nada que me llamara la atención. La carta me pareció muy poco apetecible, nada original sobre todo los segundos de carne y pescado. Local agradable, trato también pero carete para lo que comimos. Fue todo de picoteo y bastante flojito, los huevos rotos muy regulines al igual que la tempura de cebolletas, flojo, flojo.
Excelente calidad precio
Hola a todos, soy un amante de la comida italiana, estuve en “intro” con mi novia, porqué me lo recomendaron unos amigos, pedimos una mozzarella tipica italiana que nos prepararon en la mesa, unos raviolis de boletus y un asado de tira que estaba delicioso.Tomamos un Rioja por 14€ y de postre una pannacotta exquisita.La cena nos costó 70€ en total.
En fin, fué un verdadero placer conocer un sitio acojedor, bonito, con un servicio tan familiar y sobre todo, para mi punto de vista, con una excelente relación de calidad-precio.
Lo recomiendo!
No está a la altura
Resulta curioso que un restaurante que se ubica en la planta 30 de un edificio no esté a la altura que se espera de él. El servicio es lo peor del restaurante. Camareros que no saben que el pan se sitúa a la izquierda de los comensales. Te dejan morir de sed, pues tienes que andar pidiéndoles una y otra vez que te sirvan agua y vino. Por cierto, que si no se lo dices expresamente únicamente sirven el agua o el vino al comensal que se lo ha solicitado, aunque las copas de los demás estén vacías. Finalmente, casi nos pierden una bufanda en el guardarropa.
En cuanto a la comida da igual que pidas la carne poco hecha, al punto o pasada, porque te la traerán como le parezca bien al cocinero, y, por cierto, con el plato ardiendo y la carne fría.
En resumen, lo mejor del restaurante son sus espectaculares vistas y una decoración agradable, pero en absoluto su cocina, su carta limitada y su desastroso servicio justifican los precios que figuran en la carta
Está de lujo
Es un restaurante pequeño, con gran decoracion , a un precio razonable que intenta y lo consigue hacer las cosas bien, a veces tiene veladas del fumador (de puros). Merece la pena.
Lo que come Andrés
Ayer domingo el diario El País publicaba en su última página (la segunda más Leer más »