CARNES Y CASTICISMO

La fórmula de un restaurante que combine una carta de platos tradicionales madrileños con un asador de carnes sigue funcionando bien. La puso en marcha la familia Tejedor con su Asador de La Esquina, en el estadio Bernabéu, y la extienden ahora a este Asador Madrileño, un local de quinientos metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, con una decoración moderna en la que se combinan madera y piedra.

En el capítulo de platos madrileños, elaboraciones clásicas que van desde los soldaditos de pavía, bien rebozados y mejor fritos a los huevos estrellados al estilo de Lucio o el rabo de toro estofado. Pero sobre todo una amplia variedad de platos de casquería, tan apreciada en Madrid, empezando por unos buenos callos a la madrileña que llegan algo fríos a la mesa; y siguiendo por unos riñones de lechal a la sartén, de intenso sabor, o por unas correctas mollejas de ternera a la plancha. La oferta se completa con platos que rinden homenaje a los de otros hosteleros madrileños: los ya citados huevos de Lucio, la tortilla de patata a la manera de José Luis, o el bacalao a la brasa “como le gusta a Evaristo García”. Muy floja la versión descafeinada de la ensalada San Isidro, que se anuncia que viene aliñada, pero apenas se nota. La apuesta madrileña se concreta también en la presencia de productos de la Comunidad: hortalizas de Villa del Prado, queso de cabra y ternera del Guadarrama, cabritillo de Villamanta…

La otra línea es la de asador, y está bastante conseguida. En una enorme parrilla de carbón de encina, que puede verse en directo por las pantallas de televisión del comedor, se asan carnes rojas de calidad. Destacan la chuleta para dos personas, el gigantesco T-Bone Steak tejano y el sabroso entrecot de vacuno mayor. Para los ictiófagos, en esas mismas brasas se asan grandes rapes de barriga negra.

También se juega con la tradición madrileña en los postres: buena leche frita, agradable helado de leche merengada, cuajada con miel de la sierra de Madrid, o unas torrijas jugosas por dentro pero un tanto secas por fuera. La lista de vinos es corta y clásica, con bastantes referencias madrileñas. Servicio confianzudo y un tanto acelerado.