PARA CARNÍVOROS

Para comercializar sus carnes, la familia Fernández Iglesias, emigrantes gallegos en Brasil, abrió hace años dos restaurantes en Sao Paulo (Brasil) y otro en Buenos Aires. Ahora han traído a Madrid el modelo, y lo hacen de forma espectacular en un enorme espacio (alrededor de 2.000 metros cuadrados), diáfano y decorado con gusto, en el local que ocupó el desaparecido Cabo Mayor. La fórmula no puede ser más sencilla. Unos cuantos entrantes que van desde correctas mollejas de corazón hasta empanadillas criollas de carne, excesivamente especiadas. Al sentarse en la mesa se puede disfrutar, como aperitivo, de una excelente y auténtica caipirinha que, eso sí, se cobra a un precio importante. También se pone en la mesa una fuente de aperitivos: berenjenas a la parrilla, pimientos rojos asados, tomates confitados y cecina. Y un sorprendente despliegue de panes.

Lo importante de Rubaiyat son las carnes. Cortes que llegan envasados al vacío desde Brasil y Argentina, carnes de buen sabor, que no alcanzan el nivel de algunas rojas gallegas, pero que siempre resultan satisfactorias. Picaña, bife de tira, bife de chorizo, solomillo… Sí son españolas las carnes que llevan hueso, y se nota en un sabor más complejo, especialmente el asado de tira o el llamado Baby Beef. Se hacen en enormes parrillas de carbón vegetal que están a la vista de los clientes. El resultado es bastante satisfactorio. Interesante también el esfuerzo por ofrecer guarniciones de calidad, sobre todo las patatas suflé que acompañan todos los servicios. Lástima que algunas no estén todo lo crujientes que cabría esperar. Tampoco parece muy acertado que la segunda guarnición sean más patatas, en este caso al horno.

Postres caseros que están muy buenos, como el flan de dulce de leche, el quindin (tarta brasileña), o la tarta de chocolate. Excelente carta de vinos, completa y con precios, esta vez sí, ajustados. Abundante, eficaz y amabilísimo servicio de sala, aunque el exceso de personal brasileño (el sumiller y algún maitre entre ellos) dificulta la comunicación.