PerretxiCO Madrid

PerretxiCo Madrid, buenos pinchos y malos hábitos

PerretxiCo Madrid es un local especializado en pinchos (o pintxos si se prefiere) vascos que abrió sus puertas la pasada primavera precedido por el éxito de la casa madre, mismo nombre, igual concepto, en Vitoria. Parece ser que su propietario, el guipuzcoano Josean Merino, dio en el original PerretxiCo con la fórmula para hacer de la tradicional taberna vasca una auténtica gallina de los huevos de oro, y ha sido ahora cuando se ha decidido a llevar su buena nueva más allá de tierras vascas.

Con todo bien medido y pesado, un sólido entramado empresarial en el que las partes más importantes son las cocinas centrales en Álava, desde las que se elaboran y distribuyen la mayoría de los productos que se consumen en los dos locales abiertos (Vitoria y Madrid), y un equipo de marketing aguerrido y muy eficaz, PerretxiCo de Rafael Calvo es una especie de beta tester para ajustar el modelo y comenzar con la expansión de la marca. Todo muy profesional pero con los inconvenientes de la manualización de procesos, mucha rigidez y ausencia de empatía, justo lo contrario que se supone ofrece una auténtica taberna vasca.

El Concepto

PerretxiCo abre desde primera hora de la mañana para atender los desayunos y a partir de ese momento ofrece una amplia oferta gastronómica que se modula de acuerdo con el momento del día, desde la parada a media mañana, almuerzo, aperitivo, comidas, meriendas y cenas. El caso es que no se produzcan tiempos muertos.  El local, de tamaño regular, es agradable, luminoso y bien resuelto, con una zona anterior dedicada a la barra y mesas altas, y una posterior en la que se sitúa un coqueto comedor (aka txoco). Un local agradable y muy funcional en el que resulta fácil sentirse a gusto.

Entre tantas propuestas el pincho (o pintxo si se prefiere) es el rey y principal reclamo de PerretxiCo, y son multitud los premios, menciones y reconocimientos obtenidos en estos últimos años. Alrededor de la rebanada de pan ilustrada con innumerables combinaciones de productos de buena calidad, se organizan distintas fórmulas: diversos surtidos para recoger en la taberna en unos paquetes ideales, opciones para regalar, talleres y catas, etc. A medio día hay disponible un menú del día por 16 euros, y además de los pinchos (o pintxos), raciones de picoteo, cazuelitas y varios menús sobre los que se pueden decir un par de cosas.

Estuvimos allí y….

No salimos contentos precisamente. La idea era reunirnos el sábado un grupo de amigos para vernos alrededor de un buen aperitivo en un sitio que no conocíamos y del que sólo habíamos oído cosas buenas. Al llamar para realizar la reserva (éramos inicialmente 10 personas) se nos advirtió de que para un grupo, aunque eligiéramos la zona de mesas altas, era preciso escoger un menú, aconsejándonos el que denominan «Menú PiCoteo», una opción excelente según comentan desde PerretxiCo.

No era desde luego la idea, pero paciencia, es su casa y son sus normas. El día de autos finalmente fuimos 8 personas (dos bajas de última hora) moderadamente puntuales. Mientras los primeros en llegar esperábamos hubo un último intento de zafarse de la trampa del menú, infructuoso. Era menú o menú, háganme caso, les va a gustar. Ya adelantamos que no fue así. Si hay que ser sincero nadie del grupo se había tomado la molestia de consultar el menú, confiando en el buen hacer de los profesionales a los que nos encomendábamos

Mientras llegaban los rezagados pedimos algo de picar para hacer tiempo e ir conociendo a qué nos enfrentábamos: la ensaladilla es bastante buena y la tapa muy escasa, el txangurro a la donostiarra nos pareció sólo regular y las rabas de chipirón, deficientes, duras y chiclosas al mismo tiempo, y sin más sabor que el de de la harina frita del rebozado. ¿Serían congeladas?

Sobre el menú piCoteo 

Con la mesa ya completa llegó la primera entrega del menú, jamón ibérico con «tomaquet» y tostadas de trigo sarraceno. No era un gran jamón, la verdad, ni siquiera decente, sin sabor ni personalidad. El hecho de que las raciones no fueran abundantes casi se agradece. Seguía una ensalada de tomate con bonito embotado. Tomates insípidos y bonito de calidad. Intrascendente por ser caritativos. A continuación llegaron unas alcachofas fritas embadurnadas en crema de queso, por lo visto Idiazábal. Si ellos lo dicen así será, pero la combinación no es afortunada, ni las alcachofas tenían un pase. Para redondear el resultado flotaban sobre el conjunto unas lascas de algo, que al revisar el menú hemos conocido que era panceta de un cerdo vasco (basatxerri le llaman). Hasta entonces la idea más extendida era que se trataba de bacalao tratado de alguna extraña manera. Pero no, era panceta. Este plato suscitó rara unanimidad: nunca más, de ninguna manera, ni locos.

Llegó entonces una espléndida tortilla de bacalao, de lejos lo mejor que probamos (y probaremos) en PerretxiCo. Muy buena, jugosa, deliciosa, efímera, tanto es así que fue imposible retratarla entre tantos tenedores desgarrándola. Si volviéramos en algún momento a este restaurante, bastante improbable, lo haríamos por la tortilla de bacalao, sin duda. Ya estábamos llegando al final, el plato de carne, un «abanico» de cerdo supuestamente ibérico, acompañado de patatas y tres o cuatro pimientos.  Siendo de nuevo caritativos, simplemente regular. Y de postre, un pastel de chocolate ramplón y sin gracia alguna.

Conclusión

Contando con que el menú descrito se ofrece por 23 euros, a lo que hay que añadir los pinchos y raciones que pedimos al inicio y las bebidas (cervezas y copas de vino, además de varias botellas de agua), salimos de PerretxiCo aliviados en aproximadamente 45 euros por persona, algo que fue considerado de manera unánime como un precio desorbitado para lo que se había planteado como un aperitivo extendido, o potenciado si se prefiere. La consecuencia se puede reducir a que ninguno de los asistentes consideró que conocer este negocio hubiera merecido la pena, y no es probable, al menos en el medio plazo, que nadie reconsidere esta postura. Concluyendo ya, PerretxiCo puede merecer la visita, pero sólo si se llega avisado de cómo se las gastan en según qué circunstancias.

PERRETXICO MADRID

Taberna, Gastrobar, Bar | €€€€€€
1 opinión
Calle Rafael Calvo, 29 Madrid
+34 911 92 00 69
Cocina: De mercadoRacionesDe temporadaEspañolaVasca

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