Asador Madrileño, o no hay quinto malo

Y es que este Asador Madrileño (Sor Ángela de la Cruz, 17) abierto a finales de marzo es el quinto restaurante del Grupo la Máquina en Madrid (cuentan con otro restaurante, el sexto, en Alcobendas, concretamente en la Moraleja): La Máquina, Casa Nemesio, Puerta 57 y Asador de la Esquina, (estos dos últimos ubicados en el Estadio Santiago Bernabéu). Con independencia de cualquier otra consideración hay que destacar la profesionalidad y el buen criterio que se aprecia en la ejecución de cada proyecto que emprende el Grupo la Máquina. Partiendo de la excelencia de la materia prima, eligiendo los mejores profesionales para cada cometido y disponiendo de amplios locales en ubicaciones señeras (location, location, location) cada una de las sucesivas aperturas se ha contado como rotundo éxito, y el nuevo Asador Madrileño acapara todas las papeletas para unirse a la fiesta.
El Asador Madrileño aúna las dos principales “escuelas” en lo que a asadores se refiere: por un lado la corriente norteña de asadores vascos, patente en sus grandes piezas de vacuno y pescados a la parrilla y por otro los asadores castellanos, con sus cabritos y cochinillos al horno, incluyendo una tercera pata, la cocina madrileña más próxima y conocida, representada por magníficos callos (efectivamente, a la madrileña) o crujientes “soldaditos de pavía”. Son pinceladas de una carta completa y equilibrada pensada para adecuarse a cualquier ocasión y bolsillo. Y para hacer irresistible una visita al restaurante, se ofrece un menú especialísimo exclusivamente para las noches y dos comensales sorprendente por su composición y precio. Un auténtico bombazo.

No menos espectacular que la faceta gastronómica es el impresionante local: quinientos metros cuadrados alicatados con gres porcelanatto color tabaco de Porcelanosa (sic), suelos de genuino nogal castellano, y por si lo anterior no fuera suficiente y olvidáramos que nos encontramos en un asador, una doble parrilla vista de carbón con retransmisión en directo a través de las distintas pantallas de televisión que ornamentan la sala.

En definitiva, una muestra más de la capacidad empresarial de este dinámico Grupo La Máquina, dispuesto a conquistar el mercado gastronómico madrileño.