Kai Japanese, un buen desembarco en Chueca

Ante el gran aluvión de japos que han aterrizado en la capital nos encontramos con todo tipo de opiniones, en mi última vista he salido realmente satisfecha en cuanto al mundo nipón se refiere. El local es muy llamativo tanto por el colorido como por la iluminación, dando sensación de alegre y amplio. El servicio intentado ayudar en todo momento y muy atento. A la vista el cocinero en una barra mínima que deja la opción de poder visualizar con que gran soltura va desarrollando la gastronomía oriental. Ya metidos en faena me resultaria dificil destacar algún plato pero si resaltaría unos cuantos que destacaron tanto por su calidad como por su presentación: Tataki de atún con sesamo tostado y una grata sensación en la boca al mezclarlo con el wasabi y la salsa de soja. Combinado de sushis y niguiri ( moriwase mix) , con pescados como el atún rojo, salmón, langostinos y pez limón una autentica maravilla. como colofón tomamos un futomaki de atun crujiente que realmente fue el plato estrella de la carta. Nos quedamos con ganas de probar varios platos asi que no queda más remedio que volver a tan agradable local. Enhorabuena.

Muñagorri en Las Rozas

Sorprende muy gratamente este escondido y acogedor Restaurante situado en una zona poco transitada de Las Rozas.
Tienen una cocina de gran calidad tanto en el producto como en las elaboraciones y la relacción “calidad precio” es muy buena.
El servicio destaca tambien por su trato familiar y amable.
Todo un descubrimiento en la zona para disfrutar de unas buenas cenas con los amigos.
(todo genial Pedro. un acierto)

La Gabinoteca no me falla

La gabinoteca no me falla. Acaban de cambiar la carta (sólo un poquito) y de nuevo los nuevos platos no defraudan. Es calidad a buen precio aunque no es de extrañar porque se trata de un restaurante muy cuidado por sus dueños, el número de personas dentro de cocina (la cual se ve) es la prueba. Además de la calidad, local muy animado, servicio extraordinario y unas copas & mojitos estupendos que preparan con mucho mimo.

Un restaurante llamado tartán, dará mucho que hablar.

Este local innovador por los cuatro costados que ha sido inaugurado con gran tesón por parte de su propietario Javier Muñoz Calero, joven restaurador que se ha ido haciendo un hueco en el sector de la restauración desde hace tiempo en Madrid.

El local es de lo mas original desde su entrada como si de una casa de campo se tratara hasta sus interiores divididos en dos plantas con gran estilo y gusto por parte del decorador. Lo más característico del local es la tela con que están decoradas todas las mesas y que dan nombre al restaurante: el famoso tartán.

La cocina pone a disposición una parte que ofrece picoteo de latas de ventrescas,etc..,quesos así como una gran variedad de embutidos delicatessen o la parte de cocina propiamente dicha con una carta original en todos los sentidos, tanto por su forma de llegar al cliente: una hojas dispuestas en una libretilla dividida según las entradas, primeros, segundo y postres que se van clasificando según su elaboración. El servicio se caracteriza por su juventud lo que da un aire muy informal y desenfadado al local. A las mesas llegan varios tipos de panes así como regañás grandes y diferentes tipos de grisines sabrosos y crujientes enfundados en unos sacos muy originales.
Entre las entradas que probamos me gustaría destacar una ensaladilla rusa casi líquida que llega servida de forma original en un vaso amplio. Los chips de alcachofas crujientes con aceitunas negras o unos langostinos fritos con salsa romescu. De entre los segundos destacaría el atún rojo en tacos, el salmón confitado vuelta y vuelta o los huevos a baja temperatura con puré de patata y butifarra. Como se puede comprobar son platos con cierto toque de creatividad por parte de Javier pero que resultan de lo mas agradecidos en el paladar. Yo creo que no merece la pena continuar nada como comprobarlo con una visita a este local recién llegado a la capital y que seguro que va a dar mucho que hablar. Un servicio muy agradable y que con gran disposición atienden al comensal. Buena relación calidad precio. Enhorabuena Javier

Oriente a calidad precio estupenda

Estuvimos el domingo pasado comiendo en este restaurante 11 personas entre niños y mayores, todos salimos encantados. Los niños se lo pasaron estupendamente y los mayores aparte de comer muy bien nos salio bastante bien de precio (unos 20 euros adultos y 9 euros niños).
La comida francamente buena, sushi muy rico, platos orientales tipicos incluso mejor que en el oriental medio y los woks, yakitoris y tepanyakis estupendos, a gusto de cada cual con los ingredientes que le apetecian.

Muy recomendable volveremos sin dudarlo.