RESTAURANTE DE ALTURA

A Europa Deco se accede directamente desde la calle o por el hall del hotel Urban. Como en el resto del edificio, no se ha regateado nada para conseguir un efecto espectacular, todo moderno y cálido a la vez.

El mérito de este restaurante corresponde a dos enormes profesionales. Al cocinero Joaquín Felipe, uno de los mejores jefes de cocina de Madrid en estos momentos, que por su carácter poco dado a las exhibiciones mediáticas no goza de la popularidad que su trabajo merece; y a Francisco Patón, uno de los grandes directores de sala españoles, que ha sabido formar un equipo excelente, siempre bajo su directa supervisión. Con ambos mimbres, la satisfacción está asegurada.

A ello contribuye la breve pero magnífica carta que presenta Felipe. Creaciones sensatas, basadas en la buena técnica del cocinero y en acertados puntos de cocción, donde prima el producto por encima de todo y en los que se saca el máximo partido de productos poco habituales y de ingredientes procedentes de todo el mundo en una sabia, sensata e inteligente fusión culinaria.

 Fruto de su estudio sobre las enormes posibilidades culinarias del atún, Felipe deslumbra con un tartar de toro (ventresca) con caviar beluga triple cero y gelatina de gambas. Y también con sus orientales versiones del trío de atún y calamares en sashimi o del lomo de atún con anémonas y brotes de soja, uno de sus platos más emblemáticos y redondos. Pero también con un delicado consomé de gambas rojas con trozos de bogavante y azafrán. Y mantiene la calidad de los melosos risottos que le han dado fama, como el de setas con trufa. No todo es perfecto, la caldereta de salmonetes con verduras carece de gracia y ni siquiera aparece el sabor potente que se le supone al pescado.

En cualquier caso, Felipe es un gran experto en pescados, como demuestran el espléndido esturión con espárragos blancos y verdes o su bacalao frito provenzal. En las carnes, excelente el cochinillo crujiente con patata violeta.

Antes de los postres aparece un completo y bien seleccionado carro de quesos. Luego viene la parte dulce, con composiciones logradas como la trilogía de chocolates o la refrescante espuma de frutos rojos y pomelo con helado de pimienta aromática.

Una completísima carta de vinos, supervisada directamente por Francisco Patón, pone la guinda perfecta a este restaurante de alta categoría.