TRABAJO PROFESIONAL

Tras varios años en el restaurante Cuenllas de la calle Ferraz, el cocinero Antonio del Álamo y el sumiller Mateo Gelado, profesionales serios y reconocidos, se instalaron por su cuenta en un pequeño local de Argüelles, montado con modestia, de pocas y espaciadas mesas.Un oasis entre tanto aficionado sin experiencia dedicado a abrir restaurantes.

Dominus tiene dos puntos fuertes: la bodega acristalada que contiene los vinos bien seleccionados por Gelado, y la sólida cocina de Del Álamo, chef con buena técnica que no se complica demasiado y que emplea con acierto los mejores productos de temporada. La experiencia de los dos socios propietarios se refleja en un servicio de sala profesional y pendiente de los detalles.

Comenzamos con una agradable ensalada tibia de queso de cabra con alcachofas, tomate y pimientos rojos asados, plato equilibrado en el que las verduras suavizan la potencia del queso. Seguimos luego con una de las especialidades del cocinero, un arroz meloso, en este caso de bacalao y berberechos, de sabor potente, que prepara con la variedad bomba. Una tercera entrada, la que más nos gusta, es una pasta (tagliatelle) al dente con secreto de ibérico y el acertado complemento de un suave mojo picón. Perfecta combinación que ya quisieran para sí muchos restaurantes especializados en pasta. En la carta, otras opciones como la menestra, con verduras al dente, o los tradicionales callos guisados con chorizo y morcilla.

En los platos principales sobresale el punto y calidad de los pescados. Como ejemplo una excelente lubina, en su justa cocción, acompañada con un puré de batata excesivamente dulce. En las carnes nos decepciona un poco el solomillo de res con foie, puré de garbanzos y salsa de trufas. Por un lado porque la carne, muy tierna, carece de sabor. Por otro porque el foie como acompañamiento de las carnes resulta ya algo cansino e innecesario. Interesantes las manitas de cerdo rellenas de mollejas de ternera con salsas de morcilla y de manzana.

Postres muy elaborados como el pastel caliente de chocolate con cáscara de naranja. Para los menos golosos, excelente una copa de fresón con helado de aceite y crema de naranja. O el surtido de quesos, que se puede acompañar con alguno de los vinos dulces por copas o medias botellas que se incluyen en la carta. Y que completan la interesante y bien seleccionada bodega.