Sot, la vermutería de Sergi Arola

El Sergi más canalla en SOT (de sótano)

SOT es la nueva vermutería de Sergi Arola, situada en la planta inferior o sótano, de un ahora reorientado Sergi Arola Restaurante, que ya no Arola Gastro. Es el primer cambio de calado de otros que están por llegar, empezando por la mayor presencia de Arola en sus negocios madrileños, hasta ahora algo abandonados en beneficio de proyectos internacionales en los que Sergi actuaba como consultor. Despidamos de momento al mercenario gastronómico y demos la bienvenida al responsable empresario (emprendedor también vale) implicado en el día a día del negocio. Lo que tiene toda la pinta de ser un reagrupamiento en los cuarteles de invierno pasa también por el cierre temporal hasta mediados de septiembre del renombrado restauranta gastronómico, que no olvidemos, mantiene sus dos estrellas Michelin a pesar de estos cambios.

Y eso de SOT, ¿qué es?. A ello vamos. Se trata de “un espacio transgresor en el que disfrutar de su (la de Sergi) cocina más canalla” según reza la presentación oficial de la vermutería. No hay que alarmarse por lo de “canalla”, no es malo, al contrario, últimamente parece que si no haces canalladas en esto de las cosas del comer no eres absolutamente nadie, así que nada que ver con las ruindades y los malos procederes a los que  alude la definición del Diccionario de la RAE, que al fin y al cabo es un nido de carcas y reaccionarios que no se enteran de la misa a la media en asuntos gastronómicos.  Por lo que parece esa cocina canalla en este caso implica mucho finger food (toca comer con las manos…), algo de street food (…) y mucha transgresión de conceptos caducos. Muestra de ello es que la carta de SOT recibe muchos de los platos más celebrados de Arola Gastro como la coca de hígado de pato, el kebab de cordero lechal, las mollejitas de ternera a la crema, las patatas bravas de Arola o el memorable bocata de calamares, reinterpretado para la ocasión. También ofrece platos de cuchara y unas alitas fritas de pollo “kimchi” de las que cuentan maravillas.  ¿Más transgresión?: plato del día a la hora del almuerzo (dos “picas”, plato principal y postre) por 18 Euros, y por las noches varios set menu a precios también populares. La guinda es la incorporación de productos de la gama deluxe de Lidl a la carta de SOT para ser testados (no pregunten…) aprovechando la circunstancia de que Arola sea imagen y asesor de la popular cadena de supermercados.

En cuanto al espacio en sí, como decíamos al comienzo se habilita la planta baja del local de la calle Zurbano, que ha sido redecorada al efecto para proporcionar la sensación de estar en una bodega, íntima y bien oscurita. Ahora que está Madrid minado con terrazas, bajemos a las catacumbas. Los vinilos que decoran las paredes con alusiones perfectamente pertinentes contribuyen a lograr esa sensación de intimidad y recogimiento. En cuanto al servicio, Sara Fort continúa su labor de jefe de sala acompañada por el personal que atendía el antiguo Arola Gastro. En este sentido y de momento no se ha producido novedad alguna. No ha pasado nada digno de ser comentado.

En resumen, un cambio de rumbo en la trayectoria de uno de los más grandes cocineros asentados en Madrid del que esperamos muchas y buenas noticias en un futuro próximo.

 

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