Restaurante Otto Madrid en Paseo de la Castellana

Un cetro para Otto Madrid

Otto Madrid es el penúltimo restaurante “de moda” que se ha abierto en Madrid (en breve contaremos algo sobre el último…), y como todos los negocios que nacen con tan descar(n)ada propuesta, Otto reúne las mismas condiciones, sin olvidar ni una, que adornan al resto de sus distinguidos colegas y a las que nos referimos hace un par de meses al reseñar la apertura de La Contraseña. El objetivo más o menos declarado es asaltar el trono que ocupa Ten con Ten, el restaurante de Sandro Silva y Marta Seco que desde su apertura hace cuatro años ha sido el paradigma a imitar si el publico objetivo es ese al que lo de “ver y dejarse ver” condiciona su elección de un restaurante u otro.

Por supuesto Otto Madrid está estratégicamente situado, en el número 8 del Paseo de la Castellana, más que cerquísima del ese oscuro objeto de deseo al que se pretende emular. Una parte esencial es la decoración, encomendada para la ocasión a Tomás Alía (su web está “suspendida”..)  que ha conseguido crear ese “ambiente neoyorkino” que por lo visto es lo más. Lo cierto es que Otto Madrid es un local realmente atractivo que entra por los ojos. Como es de rigor cuenta con distintos ambientes, barra de copeo cerca de la entrada, un “tequila bar” estratégicamente situado justo antes de los baños “unisex”, y por supuesto la zona del restaurante. Además Otto dispone de un pequeño patio al aire libre con un jardín vertical (a ver cuanto dura) y una buena terraza en el lateral del Paseo de la Castellana. Hay de todo, y en cantidad. Y para no dejar resquicio alguno a la originalidad, tampoco se come especialmente bien en Otto. Una cocina mediterráneamente indefinida, con una carta bastante larga en la que cabe de todo, desde entrantes y raciones para compartir, pasando por ensaladas, pastas, pescados y carnes con sus respectivas guarniciones (aparte), coctelería creativa y todo lo que uno puede esperarse de este tipo de negocios. Y desde luego, sin precios, no vaya a ser que desanimen a alguien.

Puede tener cierto interés saber que el propietario de Otto es un señor de Sevilla que goza de cierta notoriedad llamado Rosauro Varo, quien para garantizar el éxito del proyecto se ha rodeado de un nutrido y experimentado staff, con Juan Hely en el papel de Executive Chef (procedente del hotel Me Madrid, jefe de cocina para entendernos), un Guest Experience Manager (??) y también una encantadora y eficaz Project Manager (la “baranda” en castizo) para supervisar que todo vaya como la seda. Por medios que no quede, pero más vale que la cosa funcione y se pueda pagar a toda esta gente…