Algunos defectos de sala pero excelente gastronomicamente

En lo que respecta al tema gastronómico, tanto los platos de pescado como los de carne eran irreprochables, la merluza genial, el pescado de roca exquisito y la codorniz rellena excepcional. En este aspecto la visita al restaurante no defrauda.
Los postres, en cambio, me parecieron más flojos. No parece que sean su especialidad.
En cuanto a la idea de maridar los platos con el vino es original y un buen invento, pero una copa de vino por plato me supo a poco, personalmente con el pescado y con la carne hubiera tomado gustosamente una segunda copa (pueden llamarme alcohólico si gustan). En cuanto a la elección de los vinos, me decepcionó muchísimo, tanto el Rueda como el Rioja no me parecieron a la altura de los platos a los que acompañaban.
El servicio muy correcto, sin embargo le pondría un pero. Si se sustituye un plato del menú por otro (aunque sea el postre), lo mínimo es advertir al comensal. En este sentido me pareció un detalle feo.
En cualquier caso, valorando el conjunto, RECOMENDARÍA sin duda visitar el restaurante si tenéis la oportunidad. Lo que ya no tengo tan claro es si os recomendaría el menú maridado dado la mediocre selección de los vinos que acompañaban, al menos, al menú de febrero.

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