Luzi Bombón Madrid

Luzi Bombón, el desembarco

Si hace dos años el Grupo Tragaluz estableció una cabeza de puente en los Madriles con el Bar Tomate, el nuevo Luzi Bombón confirma lo que entonces sólo podíamos sospechar: estos chicos tan simpáticos vienen para quedarse, crecer y multiplicarse. El Bar Tomate ha ido como un tiro y aún hoy resulta complicado conseguir una reserva con menos de una semana de antelación, e imposible arrancar una sonrisa de cualquier miembro del staff (lo de “servicio” ya no se dice así).

En Barcelona no tardaron en darse cuenta de que sus previsiones eran acertadas: esto es una bicoca y el público madrileño es aún mejor que el barcelonés (tómese como se quiera). Y aquí estamos, glosando las gracias que adornan al segundo restaurante Tragaluz en Madrid,  prácticamente las mismas que ya fueron enumeradas aquí mismo para el Tomate. Releyendo la pieza te das cuenta de que el pragmático aforismo norteamericano (si funciona, no lo arregles) debe figurar en algún frontispicio del Hotel Omm, headquarters del grupo barcelonés, desde el que han diseñado un producto calcado al primero: excelente local estratégicamente situado en la orilla del Paseo de la Castellana y primorosamente decorado por el estudio de Sandra Torruella (todo queda en familia), logrando un ambiente acogedor, estiloso y moderno a base de muebles y complementos inspirados en diseños  de los 50’s, horario extendidísimo y una carta sin muchas complicaciones y aparentemente asequible.  Habrá quien piense que se come algo mejor que en el Bar Tomate, y puede ser, pero eso tampoco es decir mucho. Para comer bien en Madrid hay muchos sitios, pero si se quiere estar a la última las posibilidades de elección se reducen a unos pocos elegidos, y al frente, Luzi Bombón.

Cuándo vayan a visitarlo se enfrentarán a una carta que innova… ¡en el orden en que se presentan los grupos!. Sí, primero los platos principales, con un pescado que no se identifica y cinco o seis carnes (y un pollo). Si quieres que el plato tenga algo de gracia, toca acompañarlo de alguna salsita (2 €) y ya que estás, de alguna guarnición (entre 4 y 6 €): el plato más asequible sería un pollo (de corral, ¿eh?) con patatas por unos módicos y razonables 18 Euros de nada, tres mil pesetillas que no van a ningún lado. También puedes elegir un arrocito con tropezones hecho al horno. Como comentábamos, la carta está diseñada para que los entrantes o platos para compartir sean elegidos (o no) posteriormente, una sutil manera de sugerir que no es necesario hacerlo, que no es lo que se espera del cliente, en definitiva, que si quieres te lo puedes ahorrar y nadie va a pensar que eres un menestoroso o un tacaño. Muy listos, ¿verdad?. En cualquier caso, se puede optar por un “Mientras Tanto” entre una docena de platos, incluyendo ostras provenientes de la barra que gestiona otra firma barcelonesa de éxito, Fishhh, con la que el Grupo Tragaluz explora sinergias en una joint venture cuyo futuro dependerá del resultado de este primer experimento en el laboratorio – páramo carpetovetónico…

Podríamos seguir contando cosas relativas a los distintos ambientes que nos encontramos en las dos plantas del local, dónde se reserva y dónde no, hablar sobre los uniformes del staff y su presunto adoctrinamiento para no resultar tan desagradable como fueron los pioneros tomatiles, pero son nimiedades que les dejamos que descubran por sí mismos, y luego vengan aquí y nos las cuenten. Las esperamos, y así vamos haciendo tiempo para comentar la apertura del tercero de la saga (y el cuarto, y el quinto, y el…) que nos maliciamos no tardará mucho en llegar. Al tiempo.

LUZI BOMBÓN

Restaurante, Lounge bar | €€€€€€€
Paseo de la Castellana, 35 Madrid
+34 917 02 27 36
Cocina: De mercadoInternacional

One comment on “Luzi Bombón, el desembarco

  1. Varias experiencias, todas nefastas.

    1º Mi mujer y una amiga tuvieron que devolver una carne con evidentes muestras de estar en mal estado
    2º Mi padre con intoxicación alimenticia por haber tomado arroz con bogavante en mal estado. Casi perece en la cama por la intoxicación con fiebres de 41º. Al ir al restaurante para comentar y esclarecer lo sucedido, el encargado, con una actitud totalmente fuera de lugar, cometió la osadía de decir que ese día no se había servido Arroz con Bogavante
    3º Una amigas de mi mujer, si saber la historia anterior, pidieron arroz con Bogavante, y el Bogavante servido estaba totalmente crudo.

    A todo esto hay que añadir que el servicio un desastre, y el encargado un auténtico maleducado.

    Una pena, pero no podemos dejar que nos tomen el pelo.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *